"Tres mosqueteros"



Un mosquetero era un soldado de infantería armado con mosquete que apareció en el siglo XV y combatió en los ejércitos europeos durante dos siglos, siendo sustituidos en el siglo XVIII por soldados armados con fusiles de avancarga.

Pero no son a estos mosqueteros a los que me refiero, tampoco tiene nada que ver con Alejandro Dumas. Me refiero a esos tres que sin ir de la mano tenían las mismas inquietudes vocacionales, que desde jóvenes los hacían ir de un seminario a otro para instruir a niños, a Sanlúcar, San Juan de Aznalfarache, Pilas o en donde terciara. Juan Manuel Leiva, Juan Luís Reina y Eliseo Vicenti.

No hay más que leer la cronologia de los seminarios de Sanlúcar, San Juan de Aznalfarache o Pilas, para conocer el ir y el devenir de los cuatro. En Septiembre del 57 se abrió el seminario del Cerro de los Sagradaos Corazones (San Juan de Aznalfarache), D. Eliseo Vicenti llegó desde la parroquia de San Mateo de Jerez, en la que llevaba tres meses de coadjutor, con él llegaba también D. Juan Leiva que llevaba de párroco en Corcoya desde hacía quince meses. Mientras tanto D. Ignacio Noguer con D. Juan Luís Reina seguían en Sanlúcar desde que ingresaron en el curso de 1956

En 1958 D. Juan Leiva y D. Eliseo son enviados a Sanlúcar encontrándose con D. Ignacio Noguer y D. Juan Luís Reina. En 1959 Juan Leiva , Eliseo llegaron a Pilas. En 1960 volvieron a ser los tutores-formadores en Sanlúcar, mientras el equipo de don Vicente, don Ignacio y Juan Luis pasaron con sus alumnos a Pilas. Al fallecimiento de D. Vicente Cera fue nombrado rector del seminario de Pilas D. Ignacio. El seminario de San Juan se cerró en 1959 y el de Sanlúcar en 1962.

Con todas estas idas y venidas de un seminario a otro como para no forjar una fuerte amistad compartiendo comienzos, tribulaciones y sozobras.

¡¡ Cuánto ha llovido desde entonces, qué de nubarrones y días soleado han compartido los cuatro fraguando una gran amistad, sintonía, respeto y camaraderia !!. No hay más que dar un repaso o extraer fotos de momentos determinados para comprobar que han seguido compartiendo espacios y tiempos entre ellos a pesar los años transcurridos así como con tantos que fueron sus alumnos y que nunca dejaron de ser sus "niños" a pesar de que llegan los otoños, los ocasos y las tristes despedidas.

¡¡ Uno para todos y todos para uno !!




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