TITULO NOBILIARIO
 

En el año 2001 tuve el privilegio y el honor de ser el pregonero de los carnavales de Guadalcacín. Viene a cuento esto porque hoy repasando entre los archivos de mi ordenador me he encontrado con el pregón de entonces y… ¡hombre! Qué quiere que te diga, me ha traído buenos recuerdos y vibraciones aquellos momentos y lo he leído más de una vez, y para mis adentro me he dicho muchas cosas, tragándome con nudos en la garganta, muchas alegrías, sentimientos y satisfacciones.

Ver pregonero

Hoy, apoyándome en el pregón de entonces, quiero hacer un breve relato honorífico. Como ya dije en su día, me parece que es bello recordar, decir y nombrar a aquellos que por su idiosincrasia se ganaron el título y que lo llamáramos y lo conociéramos con un sobre nombre distinto al que le pusieron de pila, porque es verdad, le llamas por su verdadero nombre y no te contesta, sin embargo, lo requieres por su “mote” y al instante te pregunta que qué quieres. Esto es así, incluso algunos hasta se enfadan cuando lo llamas por su nombre de pila.

Un Pueblo qué es. Un Pueblo es, sus gentes con sus costumbres, con sus convivencias, con sus tradiciones, con sus nombres de pila, sus “motes” o sobre nombres, con sus familias, con sus individualidades y luego, sus casas. Ni que decir tiene que son muchos a los que se les conoce por su propio nombre de pila y no por otro, pero también es cierto que los hay que solo se les conoce por su apodo, y a estos últimos son a los que quiero recordar de nuevo, y lo hago con lo que decía entonces, extrayendo del pregón el siguiente párrafo: “No quiero dejar de pregonar a los cuatro vientos y en estos carnavales, ensalzar y darle su grandeza a uno de los grandes tesoros que tiene este Pueblo, mi Pueblo, que lo conserva y por ello, deben sentirse orgullosos quienes los ostentan LOS MOTES o APODOS, por quienes se conocen y los conocemos. Quiero ensalzarlos como títulos honoríficos y nobiliarios.

Estos títulos son: El Negrito, El Cagón, Jurones, El Apargata, El Combina, Chaquetita, El Puja, El Bornicho, El Curucha, El Paternero, El Chato, El Cortijero, Tartaja, Carabina el de Paterna y el de Medina, El Arqueño, Bigote, El Cordobés, El del Uno, El del Cuatro, El del Siete, El del Once, El del Veinte, El Capullo, El Jarrito, El Barilla, El Tranca, El Chapa, El Charneca, El Rubio, El Zoleta, El Borrasca, El Cala, El Mono, El Loro o Morci, El Gamba, El Popeye, El Curita, El Cantina, El Careto, La Sevillana, El Pichiqui, El Panadero, El Zapatero, etc., etc… pues para todos ellos, mi enhorabuena. Son las costumbres y es la nobleza, por ello, yo los pregono y ensalzo en estos carnavales.” Es lo que decía entonces, pero ¡claro!, algunos se quedaron en “el tintero” o en etc., etc., no dándole, de esta manera, la satisfacción a los omitidos de que su Mote o Apodo, saliera a la luz para decirle a los suyos: ¡oye!, que yo también he tenido el privilegio de salir en la lista honorífica de los Grandes títulos del Pueblo, y así sucede que los no nombrados entonces fueron: La Pelleja, Orejita, El Bicho, Jigoy, El Toca, El Chopero, Pepa de las tres casitas, El Rano, El Caraboba, El Negro, El Pichirilo, El Ratón, Juanito el de la cantina, Juan de la viña, Cochinito, Manolo el del Bar, Paco el grande, El Chinche, El Señorito, Pepa la de las mellizas, El Topetón, El Sillero, El Balazo, La Serrana, La Jardinera, El Lebrijano, El Chupa, La Paloma, El Land, El Caminero, El Choza, El Poyanqui, El Tractorista y no se si se queda algún que otro más por ahí del que no me acuerde, de todas formas, el etc… queda abierto, de modo que si aparecen algunos, será motivo de otro artículo en donde se recoja su título honorífico para conocimiento de todos.

Y… el orgullo es del Pueblo de Guadalcacín por tener a todas estas gentes con sus sobre nombres, motes o apodos, como queráis, que considero como Título Nobiliario con derecho de heredero, porque me parece que es bello recordar, decir y nombrar a aquellos que por su idiosincrasia se ganaron el título.





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© "Los niños de Juan Manuel" - Junio 2009"