FRACASO DE COTILLEO

 

Y si… me he adentrado por este mundo de las nuevas comunicaciones buscando, “bicheando”, cotilleando páginas y más páginas para ver si encontraba no se qué de algo que llamara poderosamente mi atención sobre temas actuales, de historia, de ilustración, de algo rimbombante para saciar mi curiosidad, y resulta que me he quedado con la “cara partía” al comprobar, que todo el tiempo empleado en este intento ha sido perdido y en balde al no obtener el resultado que esperaba, de modo que he vuelto a lo habitual, a mis cuatro cositas, por no dominar esta herramienta, a visitar a pilanario, página de asociación de antiguos alumnos de Pilas, que se encuentra como hace ya algún tiempo: parada, sin movimiento, con la información pasada y con las imágenes del recuerdo.

La he cerrado. Me he ido a otra, a la del curso del 60, también de antiguos alumnos de Pilas, con otro tipo de contenido y he visto que hay algún que otro debate superficial que al intento de profundizar en algún tema planteado interesante, se interviene para dejarlo en el intento de algo y seguir en la comunicación normal entre compañeros con raíces de aquellos tiempos. Agotada mi ansiedad de saber como andaba, también la he puesto punto y final.

Luego he abierto la página: losdepilas, para lo mismo y a las resultas de ella, hoy me he encontrado con un sin fin de novedades, y la primera ha sido esa, esa de las doce, la de las campanas, de esa que anunciaba la hora del “Angelus” y que al oírlas, no al escucharla, no, al oírlas te retrotrae al momento de entonces de la oración sublime del día, con sonidos de primavera y olores de incienso desparramados por entre los campos de fútbol y los bajos de galerías y pabellón de columna, corriendo entre algarabías de guardapolvos de telas crudas con cinturones caídos y zapatos gastados del “regateo” de la pelota, y al pinchar para abrir apartado me encuentro con la música de “que alegría cuando me dijeron…, o, ave maría, o, veni creador, y también las letras esas que encontrábamos en aquel librito de “practicas de piedad” como: salve regina, o, regina caeli, tantum ergo, y tanta otras…;.

Y continué dando el repaso ansioso a la misma para ver más y más y así me encontré con los bellos artículos de Manolo Cruz donde estiliza su pluma cariñosa y suave como la seda y empreña de recuerdos y vivencias con vocales y consonantes “rejuntadas” para decirnos cosas tan sencillas y hermosas con palabras llenas de encanto en el “descanso del guerrero” Al-Huan Mhanueh y haciendo por mi cuenta alusión al Emir mencionado, recordaré aquellas despedidas de días de trabajo en el aposento de la oración para entrar en las noches de descanso con aquello de “esta noche como todas las noches, vamos a dar gracias a... para terminar con buenas noches”.

Pero hay más, y abrí uno, después otro, y otro, y todavía me quedaban muchos más, y no paraba de leer y emocionarme por privilegio inmerecido a mi persona y veo lo penúltimo, a Morilla, (quién iba a pensar que abandonara su pasión por este arte y se dedicara al otro), a su hermano, también al espectador de lujo, etc, etc, para terminar como empecé en la curiosidad de buscar, cotillear, o bichear en la página de “losdepilas”, satisfaciendo mi atención en la tarde de hoy, dejándome solo en la duda ese poema de autor anónimo, pero quizás, acierte en la pluma estilizada, cariñosa y suave.

Simón Candón 7/06/2010


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© "Los niños de Juan Manuel" - Junio 2009"