Actualidad - José Campanario - "Sin techo"





“El puente, ese puente será nuestro cobijo esta noche, Listán,

porque tú sabes que la relentá de la noche es muy mala pá los huesos

y la cintura se queja por la mañana

de tanto soportar el frío de los chinos del suelo

que se clavan en la espalda.

Tenemos que poner bien el colchón de cartones

que no cojamos mucha humedad,

cubrirlo bien con las mantas, esas que nos dieron anteayer

y que todavía no hemos estrenado.

Son buenas ¿eh?, gordas…  y pesan. De las que dan calorcito.

Así, hazte a un lado que te pones siempre en medio.

Eso es. Ya tenemos lista la cama.

¿Tienes hambre, Listán?.

Lo que pasa es que no podemos calentar la fiambrera

porque se han acabado los cerillos y como el mechero no tiene gas…

Pero bueno, por lo menos daremos fin  a lo que tenemos.

¡Con las manos, puñeta, menos remilgos! ¿Ahora vas a coger el tenedor?

Y a limpiarse con el puño, ¡como siempre!.

No es que esté mú p’allá, pero por lo menos matamos el hambre

antes que el hambre nos mate a nosotros.

Vino no te doy que luego te sienta mal y haces tonterías;

me lo bebo yo que es bueno para quitar el frío,

y también para olvidar los recuerdos

que todavía es más mala compañía.

¿Ya estamos con la modorra?, ¡bueno, arrímate un poco

que el calorcillo ayuda a conciliar el sueño,

y las pulgas no se sienten!.

Mañana te voy a lavar allá abajo, en el canal,

a ver si encuentro un trozo de jabón para escamondarte el pelo.”

 

Y entre brumas y solitarios silencios, la oscuridad de la noche se abre paso.

Por la mañana un perro aullando se lamenta junto a un cuerpo.

 







© "Los niños de Juan Manuel" - Junio 2009"