Actualidad - José Campanario - "El otro de la R"





¡Hágase la luz!. El Sr. Rajoy parece que comienza a enseñar la patita. Parece que comienza a vislumbrarse el panorama que nos espera. Como es de libro el candidato del PP, en una declaración de fe política, empieza a definir cuales son sus intenciones para solucionar los problemas que tenemos los españoles. O por lo menos la parte de españoles que ellos entienden como “todos los españoles”.

Es curioso cómo de 14 medidas que se proponen por el Sr. Rajoy (alguna de ellas empeora la actual oferta en materia de subvención empresarial) para solucionar la “crisis” al menos en parte, según sus propias palabras, ya que esto sería sólo el principio de la salida de la crisis, hay tan sólo una en la que se menciona a los trabajadores y se hace para decir que “hay que apostar por el impulso de una reforma laboral que ponga fin a la división entre trabajadores y empresarios y los ponga a tirar del mismo carro”. ¡Toquemos madera, que viene la bicha!. ¡Miedo nos da el carro del Sr. Rajoy!. Y es que el Sr. Rajoy no entiende la reforma laboral como podemos entenderla los que estamos inmersos en el mundo del trabajo. Mucho nos sospechamos que la reforma laboral del Sr. Rajoy caerá del lado de siempre, igual que lo ha hecho en los últimos tiempos el PSOE con el Sr. Zapatero. Es decir, los sacrificios serán, cómo no, para los trabajadores. La reforma laboral que nos propone el Sr. Rajoy no tiene más objetivo que capitalizar las empresas (por supuesto las grandes, no lo olvidemos) a costa de minorizar o incluso hacer desaparecer derechos y logros de los trabajadores.

Entre las 14 medidas restantes anunciadas, se encuentran una subvención de 3.000 euros para el empresario que contrate al primer trabajador (actualmente la cuantía total para este tipo de contratos es mayor), la compensación de las deudas tributarias reconocidas y pendientes de cobro, la reducción del impuesto de sociedades, el pago del IVA de las facturas cobradas por las empresas (quedarían libres del pago del IVA, se supone, en las compras que hagan, lo que no se entiende ya que hay obligación legal de poner y cobrar IVA en todas las facturas), reducción de los tributos y así un rosario de beneficios (o bicocas) hasta finalizar la lista.

Eso estaría bien, diríamos que muy bien, si el ciudadano de a pié estuviera en igualdad de condiciones. Es decir, si se compra un coche para trabajar, estuviera igualmente exenta de pagar impuestos, que el transporte público tampoco nos cobre impuestos, que la gasolina tenga un precio real de costo, que la autoconstrucción de la vivienda tampoco pague tasas, que las deudas tributarias de los ciudadanos sean igualmente condonadas, etc. Pero no es así: los ciudadanos normales, cuando vayamos a comprar el litro de leche al súper, pagaremos el 8% de IVA.

Estaría muy bien que los libros de texto (todavía hay que comprar libros por ejemplo en bachillerato incluso en los centros públicos) estuvieran libres de IVA, y los abonos de transporte para escolares, y el material escolar, y ... Tampoco estaría nada mal que los albañiles, maestros, funcionarios, autónomos, etc. tuvieran deducción por la comida (almuerzo y desayuno) que tienen que hacer en un bar (¡no en un restaurante, cuidado!). Y tampoco estaría de más que no se cargara el IVA a la ropa de trabajo, ni a los materiales que utilizamos para trabajar... y así podríamos elaborar una lista con muchas más de 14 medidas.

Esto es lo que, de momento, ofrece el candidato del PP, Sr. Rajoy, a “todos los españoles” suyos. Habrá que esperar a ver que nos ofrece al resto de españoles en temas que nos afectan también de forma muy directa como educación, sanidad, obras públicas, transportes, administración pública, bienestar social, etc. Es decir, que tendremos que esperar la oferta para todos los ciudadanos. Aunque mucho nos tememos que se asemeje a las tristes realidades de la Sra. Aguirre, por ejemplo con su educación para la “élite”. En temas de pensiones el tema no parece claro, eso dependerá de lo que le digan los “mercados”.

El problema es que los españoles que todavía tenemos que esperar, no son para el Sr. Rajoy, “todos los españoles”.




© "Los niños de Juan Manuel" - Junio 2009"