VOLVER A EMPEZAR


Inicio y fin, principio y final, idas y venidas, subir y bajar, todo eso es la vida, y si la vida es una repetición de acontecimientos, de ahí la expresión "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra", (yo diría no una sino todas las que se encarte), no hay dudas de que hay acontecimientos que se repiten o al menos que hacen recordar unos a otros porque llevan consigo similares características.

La vida yo la comparo con un enorme carrusel lleno de muchas barcas y todas estas repletas de gentes de distintas condiciones, pensamientos y sentimientos, pero todas ellas llenas de esperanzas y de objetivos, todas ellas con sus preocupaciones diarias y sus ilusiones. Independientes todas a pesar de coincidir en un mismo recorrido y tiempo, pero cada una viviendo en su canastilla su momento, en distintos niveles, unos arriba y otros abajo, unos subiendo y otros bajando, así una y otra vez desde el principio del recorrido hasta el final del mismo.

Todos se han subido a su barca empezando de cero y poco a poco han ido subiendo un peldaño esperando a que se llenara la canastilla siguiente, así cada vez hasta que todas se completan para empezar finalmente todos juntos el mismo recorrido.


Volver a empezar


Aquí es donde veo la vida como carrusel en una barca que partiendo de la nada progresa y sube por momentos buscando el objetivo y visionando todo cada vez mejor hasta que llegas a lo más alto, ese lugar desde dónde se divisa toda la feria. A veces el que dirige la atracción te deja un buen rato allá arriba mientras va ocupando la canastilla opuesta con otras gentes, y ries, la meces, sientes el mundo a tus pies, pero ahí no acaba el recorrido y de repente has perdido ese lugar privilegiado para bajar un peldaño, otro y otro, y te vuelven a parar otro buen rato en esa nueva posición que sin ser la más anhelada aún sigues en una de las mejores posiciones, al menos lejos del suelo.

Lo que sube baja y cuando baja del todo, cuando se estanca abajo, no gusta nada porque estás hundido en medio de la plataforma sin ver nada de la feria en el carrusel de la vida solo a todos aquellos que esperan alegremente su turno o se han bajado de la suya. Nadie está de por vida arriba del todo, se suba más rápido o más duramente se baja casi sin darte cuenta, o dándote cuenta pero sin poder parar la caída, y cuando caes empujas como acompañado la inercia de la barquilla para subir de nuevo, así una u otra vez hasta que te dicen "hasta aquí hemos llegado".


Volver a empezar


La barca quedó por mucho tiempo olvidada allá abajo para el desespero de los que la ocupaban oyendo las risas de los que subían, y los suspiros y hasta el encogimiento de estómagos de los que bajaban.

Mi barca ha empezado a moverse al vaciarse de desesperos y de miedos. Manos generosas me han sacado un nuevo billete y con entusiasmo percibo los nuevos cimbreos que muy lentamente me indican que comienza un nuevo recorrido lleno de nuevo de esperanzas, un recorrido que espero que aunque sea muy poco a poco sea duradero en cada momento sin que llegue a lo más alto, así en caso de llegar y no se inmovilice la barca, le quede mucho para que vuelva a bajar.

Gracias a todas esas manos de todos esos que lo han hecho posible, gracias por darme de nuevo la posibilidad de volver a empezar..........

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© "Los niños de Juan Manuel" - Junio 2009"